El despegue de Schock BA en el punto estratégico de Acassuso.
Detrás de cada espacio, hay una historia, y la de Schock BA es una de esas que muestran cómo una oportunidad bien identificada, puede convertirse en un hito. En la esquina de Av. del Libertador, en Acassuso, este proyecto no fue casualidad, sino el resultado de una búsqueda activa y una mirada estratégica.
Desde D’Aria Propiedades, el enfoque es siempre el mismo: entender el potencial de cada espacio y encontrar la marca indicada para desarrollarlo. En este caso, la elección fue natural: Schock BA tenía todo para ser el socio ideal. En lugar de esperar la demanda, el trabajo está en salir a buscarla y construirla junto a la marca adecuada.
"Hoy nuestro rol como brokers va mucho más allá de gestionar búsquedas. Se trata de identificar quién es el candidato ideal para cada espacio, sobre todo en un corredor premium como Libertador”. Explica Fernando Ferrara, broker de D’Aria.
Y agrega: “No buscábamos simplemente un inquilino; buscábamos al socio ideal. Schock BA tenía todo para transformar este punto en su tienda principal y en un referente para la zona”.
Aunque Schock BA operaba en Acassuso desde 2018, su espacio anterior ya no reflejaba el crecimiento alcanzado por la marca. Al detectar esta oportunidad, desde D’Aria se acercó una propuesta estratégica: acompañar su evolución con un nuevo local emblema, ubicado en una esquina icónica, que le permitiera potenciar su posicionamiento y consolidar este salto cualitativo.
Hoy Shock BA cuenta con un local hecho a su medida. La esquina que ocupa en Acassuso le aporta un diferencial clave: visibilidad y una ubicación privilegiada dentro de uno de los tramos más consolidados de Libertador, en un entorno donde el estándar es cada vez más alto y el público cada vez más exigente.
En un corredor con fuerte tradición gastronómica, la llegada de Schock BA se incorpora con una propuesta a la altura del contexto, en diálogo con un entorno ya consolidado.
En este flagship, la marca potencia su propuesta: calidad, técnica y detalle. Aquí encuentra su mejor expresión, en un espacio donde cada elemento fue pensado para contar su historia. La avioneta, lejos de ser un recurso aleatorio, simboliza ese recorrido y los valores que definen a la marca.
“Por lo que se nos ocurrió que haya un avión porque representa el despegue de la marca no solo al país, sino al mundo”. Nos cuenta Lucho Barosio, cofundador.
Así, lo que empezó como una oportunidad se transformó en un caso concreto de cómo la elección correcta potencia al proyecto. Un proceso donde el rol de D’Aria fue clave: identificar a la marca indicada, generar el vínculo y acompañar su crecimiento en el lugar correcto.
Este enfoque refleja nuestra forma de trabajar: más allá de gestionar búsquedas, se trata de entender cada marca, analizar el espacio, ubicación, visibilidad, circulación, y detectar la oportunidad estratégica para la marca. En este caso, desde el primer momento entendimos que Schock BA era el candidato natural para una esquina estratégica como esta, y que tenía todo para capitalizar su potencial.
Porque detrás de cada espacio hay una historia. Y es ahí donde conectamos cada marca con su mejor oportunidad.